RD: (849) 847-5975 USA: (347) 257-0497
Sembrando esperanza en cada paso
Sobre nosotros
En un mundo que enfrenta desigualdades, hambre y pérdida de valores humanos, la Fundación Semilla de Vida surge como un faro de esperanza. Nuestra labor se basa en la convicción de que cada ser humano tiene dentro de sí una semilla de potencial, capaz de germinar si se le brinda cuidado, apoyo y oportunidades.
Con amor, compromiso y acción, trabajamos para hacer florecer esas semillas en comunidades que necesitan creer nuevamente en un mañana mejor.
​
El nacimiento de una idea
La Fundación Humanitaria Semilla de Vida nació de un profundo sentimiento de compromiso con la dignidad humana. A principios del 2015, un grupo de voluntarios comenzó a visitar comunidades rurales afectadas por la pobreza, la desnutrición y la falta de oportunidades. Durante una de esas visitas, una escena marcó el inicio de todo.
Los primeros pasos
En sus primeros años, la fundación funcionó de manera humilde pero constante.
Sus fundadores comenzaron con campañas de recolección de alimentos y ropa, organizadas entre amigos y familiares.
Cada entrega iba acompañada de algo más que ayuda material: había palabras de aliento, talleres de valores, espacios de escucha y sonrisas compartidas. Así se organizaron las primeras jornadas médicas comunitarias y los primeros talleres de alfabetización en zonas rurales. Los recursos eran limitados, pero la fe y la determinación crecían como semillas fértiles.
​

El nombre y su significado
Los fundadores querían que su organización reflejara el sentido de crecimiento, esperanza y regeneración. Creían que cada persona, sin importar su origen o condición, lleva dentro una semilla capaz de florecer si se le brinda amor, acompañamiento y oportunidades.
​
“Sembrar una semilla de vida es ofrecer una oportunidad; es creer que, aun en los terrenos más áridos, puede brotar la esperanza.”
Así, el nombre se convirtió en símbolo y promesa: cada acción de la fundación sería una semilla plantada en el corazón de alguien que lo necesita.
​​
​​​​​​​​​​​Crecimiento y consolidación
A medida que los proyectos comenzaron a multiplicarse, Semilla de Vida fue ganando reconocimiento por su labor comprometida y transparente.
Con el tiempo, se formalizó legalmente como fundación sin fines de lucro, con sede principal en Don Juan, Monte Plata y comenzó a recibir apoyo de empresas, instituciones educativas y organizaciones internacionales.
El alma de la fundación: las personas
Detrás de cada proyecto hay personas que creen profundamente en el poder del servicio.
Los voluntarios son el corazón de Semillas de Vida: jóvenes, profesionales, estudiantes y familias que dedican su tiempo a ayudar a otros.
​También son protagonistas las comunidades beneficiadas, que con el tiempo se transforman en aliadas activas del cambio. La fundación no solo entrega ayuda; enseña, acompaña y empodera para que las mismas comunidades sean autosuficientes y puedan replicar el modelo en su entorno.

MIssion
Nuestra misión es sembrar esperanza y transformar vidas, ofreciendo acompañamiento, recursos y programas sostenibles que promuevan el desarrollo humano integral.
Trabajamos para que cada persona tenga acceso a educación, salud, alimentación y oportunidades de crecimiento personal y profesional.
​
Nos esforzamos por romper el ciclo de la pobreza, generando independencia, dignidad y conciencia social.
​
Cada proyecto que implementamos busca no solo atender necesidades inmediatas, sino también empoderar a las comunidades para que sean autosuficientes y agentes de su propio cambio.

Vision
Aspiramos a ser una organización referente en acción humanitaria y desarrollo sostenible, reconocida por su impacto real y su compromiso con los valores humanos.
Visualizamos un mundo donde todas las personas, sin importar su origen o condición, tengan las herramientas necesarias para construir un futuro mejor.
Nuestra visión es que cada semilla que plantemos, ya sea en forma de educación, alimento, oportunidad o esperanza, crezca hasta convertirse en un árbol fuerte que dé frutos de vida, equidad y amor.

valores
​
-
Solidaridad: Servimos con empatía, reconociendo en cada persona un hermano que merece respeto y apoyo.
-
​
-
Transparencia: Gestionamos los recursos con ética y rendición de cuentas, asegurando que cada donación tenga un impacto tangible.
​
-
Compromiso: Trabajamos con dedicación, constancia y pasión por el bienestar de las comunidades que servimos.
​
-
Sostenibilidad: Promovemos proyectos que perduren en el tiempo y respeten el equilibrio con la naturaleza.
​
-
Inclusión: Creemos en la igualdad de oportunidades y luchamos contra toda forma de discriminación o exclusión social.
​​
PORQUE MONTE PLATA
La provincia Monte Plata tiene uno de los niveles más altos de pobreza en el país: aproximadamente 73 % de los hogares viven en pobreza. Unos 23.4 % de los hogares están en condición de pobreza extrema.
​
En el municipio cabecera de Monte Plata, la pobreza es del 64 %. En otros municipios como Bayaguana, Sabana Grande de Boyá, Yamasá, Peralvillo, los porcentajes llegan al 70-80 %.
Monte Plata aparece entre las provincias con mayor índice de pobreza multidimensional (que considera aspectos como vivienda, salud, educación, servicios, etc.). Su tasa estaba alrededor de 48.4 % en estudios previos.
Las zonas rurales, incluyendo los bateyes (asentamientos vinculados al cultivo de caña de azúcar), son particularmente afectadas: carencia de servicios básicos (agua potable, electricidad, salud, transporte) es muy alta. En ciertos bateyes la desnutrición, las condiciones higiénicas deficientes, viviendas inadecuadas, e incluso la falta de documentación legal, agravan la pobreza extrema.


VULNERABILIDADES
Infraestructura y servicios básicos
Falta de acceso al agua potable en varias comunidades. Los acueductos son antiguos, algunos datan de la década de 1970. Carreteras vecinales en mal estado, caminos rurales poco transitables, lo que dificulta tanto el transporte de productos agrícolas como el acceso a mercados y servicios.
Escasez de servicios sanitarios adecuados, hospitales y centros de salud con limitaciones de material, personal y cobertura.
​
Desempleo, actividad económica limitada
Históricamente Monte Plata dependía de la caña de azúcar; el colapso de la industria azucarera le afectó gravemente. La actividad agropecuaria, aunque presente, enfrenta retos como falta de recursos, escasa inversión, falta de apoyo institucional, problemas de acceso a financiamiento, tecnologías y mercados.
​
Causas principales
Estas son algunas de las causas estructurales que mantienen la pobreza alta en Monte Plata:
-
Monocultivos (como la caña de azúcar) y dependencia de unos pocos bienes productivos hacen que la economía local sea vulnerable a fluctuaciones de mercado y desuso de la producción.
-
Déficit en infraestructura: falta de carreteras, agua potable, electricidad, servicios sanitarios, transporte público.
-
Educativos: acceso limitado a educación de calidad, especialmente en zonas rurales, lo que limita oportunidades laborales.
-
Institucionalidad débil: falta de inversión sistémica, poca presencia del Estado en servicios básicos, demoras o ausencia de políticas focalizadas efectivas.
​
Territorios marginales como los bateyes enfrentan además exclusión social, migración, legalidad de personas, salarios bajos, condiciones laborales informales, etc.

DESAFIOS
Retos más urgentes
Estos son aspectos que necesitan atención prioritaria:
​
-
Mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud y educación en zonas rurales.
​
-
Garantizar agua potable y saneamiento para todos los municipios, incluida la construcción o rehabilitación de acueductos.
​
-
Apoyar la creación de empleos formales, diversificar la economía local (agro, ecoturismo, pequeñas industrias).
​
-
Fortalecer infraestructura vial y de transporte, para conectar comunidades, facilitar el comercio y acceso a servicios.
​
-
Programas de protección social focalizados para pobreza extrema, incluyendo alimentación, vivienda, asistencia directa.
​
-
Empoderamiento comunitario: promoción del liderazgo local, capacitación, acceso al crédito, asociaciones productivas.
​
La provincia de Monte Plata refleja, en gran medida, los desafíos estructurales que aún persisten en la República Dominicana en materia de desarrollo humano y equidad social.
La pobreza, que afecta a la mayoría de sus habitantes, no solo se manifiesta en la falta de ingresos, sino también en la limitada infraestructura, la escasez de servicios básicos y las pocas oportunidades de educación y empleo digno.
​
Sin embargo, más allá de las cifras, Monte Plata es también un territorio lleno de potencial, con comunidades resilientes y trabajadoras que día a día luchan por superar la adversidad.
Nuestro Equipo

Izalda Cleto
Izalda Cleto es una mujer de profunda fe, sensibilidad humana y vocación de servicio, cuya entrega ha sido el motor inspirador detrás de la Fundación Humanitaria Semilla de Vida.
Nacida en un entorno humilde, Izalda creció con la firme convicción de que la compasión y la solidaridad son las fuerza más poderosas para transformar el mundo...s poderosas para transformar el mundo.

Francis Alcantara
Francis es un líder comunitario y humanista comprometido con las causas sociales, cuya vida ha estado guiada por un profundo sentido de servicio y amor al prójimo.
Nacido en la provincia de Monte Plata, creció viendo de cerca las carencias y desafíos de las comunidades rurales, experiencias que despertaron en él una vocación inquebrantable por ayudar a los demás...
Colaboradores










